Esta claro que el online ha adquirido una gran importancia en esta generación. Nos ha traido el juego en línea con otros jugadores, el mejor añadido sin duda, y también la posibilidad de poder bajarnos demos y comprar videojuegos en formato digital (esto último no me convence mucho, pero eso es otra historia). Sin embargo, el online en esta generación ha originado una de las peores cosas que yo he visto en los videojuegos: los DLCs. Este artículo es resultado de las últimas noticias que he podido leer sobre el tema.
